Grupo de Teatro Atelana. Dirigido por Eduardo Ceballos, funcionaba en Biblioteca Alberdi. En la foto: El gringo Belisoni, Carlitos Rodera, Oscar Baroto, Karen Vigetti, Miguel brandoni, Adela Oro, Raúl Nepote, Roberto Corvatta, Giselle Du Bois, Adela Oro. (Foto: Cocconi).
CocconiEsquina noroeste de calles San Martín y Alvear. Edificio en primer plano es la Casa de Remates y Ferias de Young, Gonzales y Castelu, que en la década del 40 perteneció a la familia Alfaro. Después que la feria cerrara, Paco Young puso lindero, en el sector sobre calle San Martin, la veterinaria que lucía un chaja, un peludo y una yarará embalsamadas, que solía juntar tierra. Antes de la Casa de Remates, pertenecía a Yakak, Kokich e Ivancich, cerealistas que eran atendidos por uno de los primeros Contadores egresados de la Facultad de Rosario don Mateo Drincovich, profesores del Colegio Nacional. Posteriormente funcionó la librería del Sr. Varela, y luego una sucesión de bares y cafés. En el cartel plantado en la vereda puede verse la publicidad de Helvética Trail Mobile Barbiani (H T M). Esa modalidad de carteles estaban en muchas partes del centro de la ciudad con distintas publicidades. Se observa el negocio Funelec, propiedad de la familia López, que después se trasladarían a San Martin entre Iturraspe y Roca, y finalmente a su local propio de Castelli y 9 de Julio, hasta que se lo vendieron a Baudraco Iluminación.
Por la partida de defunción que acompaña consta que su hijo Juan falleció el primero de febrero de 1895 y fue sepultado en el cementerio de ese pueblo. Deseando trasladar esos restos a Buenos Aires solicita el correspondiente permiso.
Alejandro EstrugamouEn el juicio seguido por los sres. Pablo Rochon y Juan Peyronel contra don Feliberto Renaud sobre daños y perjuicios, solicita le informe si los sres. Rochon y Peyronel tenían en ese pueblo una carnicería en 1905, qué número de reses faenaban diariamente y si dicha carnicería fue clausurada ese año con motivo de un embargo.
Juzgado Civil y Comercial, RosarioConstrucción del monumento al General San Martín, en la plaza que lleva su nombre. Se inauguró el 17 de agosto de 1951, porque no se pudo terminar para el centenario. Este emprendimiento, al igual que la construcción de la estatua de Casey, surgió desde la Biblioteca Alberdi e involucro a toda la población de Venado. Los alumnos de las escuelas donaban bronce para contribuir con la estatua y plomo para rellenar la cola, que hace de contrapeso del caballo. Los mármoles y las escalinatas se hicieron en el taller de Antonio Raffaelle Barbone (en la foto, en el centro, detrás y al lado izquierdo del caballo) encargado de la obra en el revestimiento. En la foto, el tercero desde la izquierda es el Profesor Priotti, y en el centro, de bigotes, con pañuelo blanco en el saco, Don Pedro Barberis.